Guia de Cuidado
Piel de Oveja Natural
La piel de oveja es un termorregulador natural que adapta la temperatura corporal, resultando fresco en verano y cálida en invierno.
Al ser rica en lanolina, la lana posee propiedades naturalmente repelentes al agua.
Además, al estar compuesta por 100% proteína, crea un entorno inhóspito para el desarrollo de bacterias.
Para preservar la belleza, textura y durabilidad de cada cuero único, recomendamos seguir estos cuidados:
Mantenimiento regular: Sacudir con frecuencia para liberar el polvo y mantener el volumen natural de la lana.
Protección solar: Evitar la exposición directa y prolongada a los rayos del sol para prevenir el desgaste por rayos UV.
Atención a manchas: Limpiar de inmediato cualquier derrame de líquido.
Secado adecuado: Nunca frotar, cepillar ni peinar la lana cuando esté húmeda o mojada, ya que la fibra se encuentra frágil y podría dañarse.
Uso en interiores: Evitar su uso en baños o ambientes exteriores; la humedad constante perjudica el cuero base.
Limpieza profunda: En caso de manchas severas, recurrir exclusivamente a la limpieza en seco en tintorerías especializadas en pieles y cueros.